Simplemente, dejé de fumar.

Posted: 9 diciembre, 2011 in Uncategorized

Así como lo ven, dejé de fumar. Parece sencillo, no? En realidad no lo es. Pero yo pude superarlo simplemente porque ya me daba cuenta de que me hacía mal a la salud (fumo desde la secundaria, a los 15 años), y ahora con 21 años, ya hizo mella en mi organismo. Pero como nunca es tarde, intenté y lo logré.

Es cierto que muchas personas dicen, apoyados y avalados por la publicidad misma de las empresas tabacaleras, que “fumar te hace más hombre y más atractivo para las mujeres”. Seamos honestos, a muy pocas mujeres (al menos las que se caractericen por su buena personalidad) les gusta el cigarrillo, o les parece asqueroso, o no les gusta. Pero lo que muchos hombres no saben es que, con esa falsa publicidad de “macho” fumador, aparentamos más “hombres” frente a las chicas, pero a la hora de demostrar esa “hombría” (entiéndase como tener relaciones sexuales), simplemente NO FUNCIONA. A qué se debe eso? A que el cigarrillo contiene muchos químicos tóxicos, entre ellos destacamos el alquitrán y la nicotina, que a la larga bloquean nuestro sistema circulatorio. Es cuestión de lógica sencilla darse cuenta de que nuestro aparato reproductor, pene, o como quieran llamarlo, logra su erección al llenarse de sangre los cuerpos cavernosos, que en el caso de un fumador con años en el vicio, se encuetran bloqueados, causando impotencia, y por supuesto, la infelicidad de nuestra pareja.

Al encontrar estos datos, me sentí horrorizado por la información, ya que podía pasarme a mí, y no quiero quedarme con ese tipo de “enfermedades”. Es muy sencillo, simplemente piensen que se van a quedar impotentes, y que al quedar impotentes su pareja les abandonará, y que si les abandona su pareja serán infelices, y nunca disfrutarán de la vida. Pensando en eso muchas personas, como yo, han dejado de fumar en el acto.

Ya sabemos los efectos nocivos del cigarrillo en el organismo, que produce cáncer y otras enfermedades. A la gente en realidad no le preocupa morir de causas relacionadas con el cigarrillo, simplemente piensan que podrían dejar de fumar en cualquier momento, pero cuando se hace patente la adicción, esa forma de pensar ya muchas veces no funciona.

Hasta hace unos años, siempre se promocionaba en las campañas anti-tabaco, sobre la influencia del cigarrillo sobre las enfermedades pulmonares y cardiovasculares, pero lo que muy poco se sabía era sobre el efecto real referente a las relaciones sexuales. Ahora con las nuevas publicidades de las tabacaleras podemos ver imágenes alusivas al tema.

Efectos del cigarrillo, particularmente en el hombre.
 Bueno, como ven en la imagen, eso es lo que les ocurrirá si siguen fumando, quedarán impotentes. Esta es una muy buena razón para dejar de fumar, verdad? Pues yo creo que sí.
 Ésta es la nueva publicidad que usan las tabacaleras en sus productos para persuadir al público sobre lo nocivo de fumar, ahora a mucha gente no le importa el cáncer y otras enfermedades, se preocupan en no quedar impotentes! Y es ése uno de las mayores razones por los cuales muchos abandonan drásticamente el vicio (y yo también). Si no me creen, lean este artículo en Terra.com http://www.terra.com.mx/articulo.aspx?articuloId=884085&ref=1 , relacionado al tema.
 
Fumar hace daño!

Fumar hace daño!

Ya se habrán dado cuenta de lo peligroso que es. Parece inofensivo pero no lo es. Por suerte lo dejé, y ruego a todos los santos en no volver a recaer en tan estúpido vicio, ya que la tentación es grande. Al principio es difícil, pero cuando pasa el tiempo y nuestro cuerpo ya se ha desintoxicado,  es imposible recaer. 
 Para lograrlo no se necesita más que fuerza de voluntad, voluntad y mucha voluntad y mucha agua. También funciona (eso en caso de que tengamos ganas de fumar) y por experiencia les digo, el tereré, agua, caramelos, etcétera, para aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia. Tengan algo siempre a mano, especialmente caramelos, ya que el problema del fumador es el hecho de tener algo en la boca, como el cigarrillo; hay que reemplazarlo con las cosas que comenté más arriba.
 Yo lo dejé, por el daño que hacía a mi cuerpo, y por lo feo que se ve. Y porque no quiero tener problemas con mi pareja. Y por lo pronto, y para muchos, esta será una triste realidad.

Semanas atrás, se había radiado en todos los medios de comunicación la renuncia de Eduardo Petta al frente de la Policía Caminera. Una noticia que dejó impactados a muchos, ya que el Sr. Eduardo era un aliado y perpetuo luchador en pro de la seguridad vial, marcando pautas y progresos como ningún otro director anterior había conseguido hasta ahora. Nada más fíjense los logros hechos por él en cuanto a políticas de seguridad vial, mucha gente aprendió a respetar a los otros, usar cinturón de seguridad, no beber ni una gota de alcohol al conducir, todo eso pensando en nuestras vidas. Están también los logros hechos a nivel institucional, como son la adquisición de móviles cero kilómetro, infraestructura, y muchos más.

Eso sí, la ley se aplicaba a todos por igual, sin excepciones, cosa que molestó a un grupo de senadores y diputados afectados por sus sanciones, que no querían asumir sus faltas. Ratificaron leyes en la cual Eduardo Petta quedaba en total desventaja en su cargo, lo usaron como un chantaje para que renunciara. Y lo consiguieron. Él simplemente noq uería que se volviera a corromper la Policía Caminera con leyes absurdas, como la de derogar el reglamento de la Policía Caminera en cuanto al consumo de alcohol, esto es, “nivel de tolerancia cero”. Ahora que el ya no está, se tornan nuevamente peligrosas las rutas del país, ya que volverán los borrachos al volante, los motociclistas sin casco, los que definitivamente no piensan en sus vidas ni en la de los demás. La renuncia de Eduardo Petta es un gran atraso en nuestro país, y con esto se demuestra el nulo interés de los políticos de turno en el pueblo, que solamente hacen maniobras políticas obedeciendo a intereses particulares.

Eduardo Petta, y el símbolo de "Vive y deja vivir"

Eduardo Petta, y el símbolo de "Vive y deja vivir"

Esperemos que las campañas impulsadas por fundaciones como ASEVIPA, CONACOL y SER den el resultado que todos esperamos: que vuelva el Dr. Eduardo a su lucha contra la inseguridad en las rutas. Tengo mucha fe en que este deseo se hace realidad.

Y a partir de este suceso, ya sabemos quiénes son los que contribuyen al atraso en nuestro Paraguay, y a quiénes negarle nuestro voto en futuras elecciones, como castigo por la grave negligencia que cometieron. Desde este momento, los hospitales estarán abarrotados de lesionados por accidentes, las funerarias estarán de parabienes por el negocio macabro que esto implica, y las rutas estarán de vuelta impregnadas de sangre. Faltaría una lección muy importante para estos altos funcionarios: que sientan la pérdida de un ser querido en un accidente de tránsito, así aprenderán a valorar el gran trabajo que hizo este hombre a favor de la seguridad vial. Ahora que renunció, por no ceder a intereses políticos y por salvaguardar su integridad moral, estamos a merced de la muerte, por culpa de unos políticos de cuarta. Y lastimosamente, esta es nuestra triste realidad.

Tal vez más de uno (o al menos los que tengan un vehículo cuatro ruedas) entenderán a qué me refiero. Justamente a la ya creciente población de oportunistas mal llamados “cuidacoches”, “trapitos”, o como se les llame. Una problemática y una situación generada por la pobreza extrema en que vivimos en nuestro país a pesar de las ofertas de empleo (sí señores, claro que hay trabajo, aunque sea de vendedor de bocaditos). Este mal, que cada vez más nos azota a todos, tiene por finalidad conseguir dinero mediante la extorsión a las víctimas, en este caso, los automovilistas que buscan estacionamiento. Ya es casi imposible salir a alguna reunión de amigos, a alguna fiesta, o a algún acontecimiento en particular sin que estén estos impresentables con sus franelas al hombro exigiendo el pago de determinada suma de dinero que fácilmente pasa de los 10 mil guaraníes, a cambio de cuidar el vehículo, bajo la amenaza de que “si no pagás por adelantado, no nos hacemos responsable de lo que le pase a tu vehículo”.

Estas situaciones, por supuesto que generan miedo. O como me pasó a mí, que una noche fui al conocido bar Britannia a compartir algo con amigos, me fui en mi auto (y eso que mi pobre autito no es de lujo), al llegar al lugar y estacionar, se me acerca uno de estos personajes, visiblemente alcoholizado, que me exige el pago de 15 mil guaraníes a cambio de cuidar mi coche. Mi reacción no se hizo esperar: “Pero es mucho dinero, no tengo!” a lo que respondió: “Bueno, si le pasa algo a tu auto,no nos hacemos responsables”. Ya con ese temor y esa incertidumbre de si le hace algo al auto o no, acepté darle los 15 mil guaraníes que pedía, para que no le haga ningún daño a mi vehículo. Eso sí, se paga por adelantado y luego desaparecen.

Al salir del local nocturno, fui a buscar el auto y, por suerte, estaba intacto, pero del cuidacoche, ni rastros. Hagan sus cálculos: si cobran 15 mil guaraníes por vehículo, y “cuidan” por lo menos 10 vehículos por noche, obtienen la nada despreciable suma de 150 mil guaraníes, ganados con amenazas, extorsión e inclusive, violencia.

Y qué podemos hacer? Yo ya estaba pensando en ir armado, pero no es la solución. Algunos dicen que simplemente no se pague, y listo, pero el problema va más allá. Pasa por el conformismo, y por las “ganas” de conseguir dinero fácil; en vez de buscarse un trabajo digno, prefieren quedarse “así nomás” y vivir a base de “propinas” que es mucho más fácil. Esta clase de personas nunca saldrán adelante, son gente que busca lo fácil, lo rápido. Y se valen del sistema para hacer manifestaciones, para conseguir beneficios del estado, en síntesis, quieren todo gratis. Y quién piensa en nosotros, los que sudamos la gota gorda para salir adelante? Este sistema debería ser menos condescendiente con este tipo de personas, sencillamente, no se merecen ningún tipo de ayuda.

"Cuidacoches" extorsionando.

"Cuidacoche" exigiendo el pago de estacionamiento de un vehículo.

Como verán en la foto, es una escena repetida todos los días, y todas las noches, en diversos puntos de la ciudad. El Estado debería tomar cartas en el asunto, y que la Policía Nacional deje de lado esa complicidad con estos personajes. Es cierto, hay algunos que realmente necesitan, pero debemos dejar de lado esa cultura de la mendicidad, y buscar u ofrecer oportunidades mejores para salir adelante. Repito: la cultura de la mendicidad va en aumento, a tal punto que aturde. Por ejemplo: yo soy un empleado más, y trabajo como loco para pagar mis cuentas, y darme algún que otro gusto, y no alcanzo lo que ganan estos impresentables. Gano mi dinero con esfuerzo y honradez. Plantéense lo siguiente: Trabajan duro, ganan lo básico para salir adelante, quieren salir un fin de semana para relajarse un poco y viene un extorsionador mal llamado “cuidacoche” que quiere pedirles dinero a cambio de algo que es patrimonio público. No les da rabia? No les molesta que alguien quiera apropiarse así del dinero que con tanto sacrificio ganamos? Entonces busquemos una solución inmediata, que no sólo dependerá de nosotros, sino gran parte, del Estado. Por lo pronto y por un buen tiempo, esta será nuestra triste realidad.

Bueno, referente a este blog, comienzo. Me gusta mucho que la gente vea mis posts, y registrar muchas visitas en mi perfil, y ver como el “Site Stats” de WordPress indica la cantidad de lecturas de lo que escribo. Por medio del Facebook suelo anunciar los nuevos contenidos. Eso sí, por favor dejen un comentario, no les cuesta, me anima (o desanima) a seguir escribiendo tonterías y divagues, ya sean críticas constructivas o destructivas, comentarios buenos o malos, déjenlos en la sección de “Comentarios” al pie de cada artículo. Se los agradeceré eternamente!

A pesar de que son tonterías o banalidades lo que escribo, no está demás escribir un pequeño comentario, sea de lo que fuere, por lo menos uno sabe que ha valido la pena devanarse los sesos para pensar en un artículo nuevo.

Dejen sus comentarios!

Dejen sus comentarios! No cuesta nada, y son del todo beneficiosos.

Bueno, mientras siga escribiendo banalidades y cosas sin sentido (llámese divagues) el que la gente mire el blog, y no deje por lo menos una crítica, seguirá siendo mi triste realidad…

Comencemos a hablar sobre este tema en particular: los accidentes de tránsito y la inseguridad vial. Como bien sabemos, esto es un problema que aqueja a nivel mundial y ha sido considerado como un problema de salud pública. Gran parte de los accidentes de tránsito son producidos por la negligencia de los conductores que manejan sus vehículos imprudentemente. En Paraguay, a pesar de que en los últimos tiempos ha disminuido considerablemente la cantidad de accidentes, no ha desaparecido. Factores como las drogas, alcohol, estupefacientes o la misma imprudencia del conductor son las que han llevado a muchas personas a una muerte segura, otras quedan heridas y lisiadas, y ni qué decir de las familias destrozadas a causa de esto. Aparte, el costo económico que conlleva: en nuestro país, una víctima de accidente de tránsito, dependiendo de su gravedad, le cuesta al estado y a nuestros bolsillos la módica suma de entre 60 y 90 millones de guaraníes.

Accidente con derivación fatal

Accidente de tránsito con derivación fatal, en la ciudad de Limpio. (Fotos: ABC Color)

A pesar de los controles, talleres de capacitación y concientización, los trabajos de la Policía Caminera en conjunto con otras organizaciones, no han desaparecido por completo los accidentes de tráfico, y gran parte de las víctimas son personas jóvenes en edad productiva.

Particularmente aquí, en esta parte del continente, se da el mayor porcentaje de accidentes de motocicleta, por factores ya mencionados anteriormente. Hasta hace unos cuantos años, la muerte en accidentes alcanzaba cifras alarmantes, teniendo su pico más elevado en el año 2.007. Tras cambios en la Policía Caminera y la llegada del director Eduardo Petta San Martín, las cosas cambiaron. Se instauró un agresivo cambio en los métodos de seguridad, en conciencia vial, e inclusive, bien podríamos llamar al director “el paladín de la seguridad vial”.

Circulando por las rutas, y mirando con atención, son muchos los conductores que exceden el límite de velocidad, aumentando asimismo el riesgo de accidentes severos y muerte.

Los accidentes de tránsito podrían considerarse como una epidemia nefasta, más mortífera que el dengue, la gripe y otras enfermedades. Es la principal causa de fallecimientos a nivel mundial.

Accidente de motocicleta

Accidente de motocicleta - Estados Unidos

Organizaciones como ASEVIPA (Amigos por la seguridad vial – Paraguay) han contribuido enormemente, y en conjunto con la Policía Caminera, a disminuir las tasas de muertos y heridos gracias a sus campañas de concientización vial y emprendimientos muy efectivos.

Son escenas impactantes las que vemos a diario, pero se puede cambiar. El uso del cinturón de seguridad, el casco y cintas reflectivas en motociclistas, luces y parte mecánica en buen estado, y por supuesto, la prudencia y pericia del conductor, son algunos de los requisitos que realmente, marcan la diferencia entre la vida y la muerte.

Así que, si uno va a manejar, independientemente del vehículo que sea, no está demás controlar esos pequeños detalles que pueden salvar vidas. Se puede cambiar, se puede mejorar, se puede evitar.

La responsabilidad es del conductor, pero también cooperan en esto las Municipalidades, encargadas de controlar y regular lo relacionado con vehículos. Amén de todo esto, falta más señalizaciones y mejora de vías para que conducir, sea mucho más seguro. En fin, prudencia, pericia y atención para ser mejores conductores, pero mientras siga todo esto, ésta será por mucho tiempo nuestra triste realidad.

 

Estuve haciendo zapping en la televisión, en los únicos 5 o 6 canales que captura mi televisor (no se crean, no tengo televisión por cable), y pude ver la gran basura importada de otros países, pero reformateado en un estilo paraguayo (llámese Yingo, Calle 7, etcétera), que sinceramente ” es un desfile de culos y tetas sin una pizca de cerebro”. En esos 15 minutos de cambiar y cambiar de canales, me di cuenta de lo mediocre que resulta ser nuestra televisión nacional, no es original, simplemente copias baratas de programas de cuarta categoría, generalmente de la Argentina.

Y qué es lo que podemos rescatar de estos programas? Absolutamente nada. Bueno, más que encender nuestro lado más morboso al ver a féminas semidesnudas, no hay nada que se pueda aprovechar de este tipo de transmisiones.

Calle 7

Es lo único que podemos rescatar de estos programas, la belleza de los participantes. Después, nada.

Bueno, como todos verán, no tiene su lado tan malo, o sí? Quién negaría que son hermosas, eh? Generalmente la temática de estos programas suele ser de cultura general y resistencia física. Resistencia física pasan muy bien, pero la resistencia mental…

Realmente, nuestra televisión nacional es un asco. Programas sin sentido, sensacionalista, con contenido explícito, películas “estreno” que datan de hace 20 años atrás, series informativas que no informan nada, y comerciales sosos y estúpidos, sin gracia. Falta mucho aún para conseguir programas de calidad, informativos, y por supuesto, aprovechando la mano de obra paraguaya de buena calidad, y no contratando a extranjeros mediocres, como el caso de Jorge Pizarro de Canal 9, un argentino que vino a barrer y sacar del aire a programas instructivos, sencillamente porque no le gusta el idioma guaraní. Hasta cuándo tendremos que ser avasallados por estos personajes?

Yingo Paraguay

Otro programa mediocre que está al aire.

Y pregunto, qué le ven de entretenido a todos estos programas? Acción, lágrimas, bla bla bla. No aportan nada útil a nuestra sociedad. Es, supuestamente para “promover talentos”, cosa más errónea, ya que no se trata precisamente de candidatos aptos para concursos.

La televisión paraguaya debería, en conjunto con sus auspiciantes, fomentar la creación de programas más útiles, más educativos, y no promocionar estas cosas, por decirlo así, ridículas.

Finalizando, espero que en un futuro no muy lejano tengamos la dicha de emitir programas de calidad, pero mientras tanto, ésta es nuestra triste realidad.

 

 

Vengo a comentarles sobre nuestro flagelo diario, nuestra tortura de todos los días, el pésimo servicio de transporte público. Quién no ha abordado uno de estos horribles colectivos? A excepción de la gente de buen nivel económico, que opta por ir en sus propios vehículos, el resto de los mortales sí, viaja diariamente al trabajo en uno de estos calamitosos medios de transporte.

Como referencia, (para aquellos puritanos que lean este divague), les describo lo que sería el “transporte público”: un vehículo con la música a todo volumen (generalmente un ritmo de cumbia o cachaca lastimera) proveniente de un equipo de sonido de última generación, y parlantes amplificados. Los asientos para el pasajero, rotas, o inexistentes, motor extramadamente ruidoso y humeante, y para variar, un chofer de poca experiencia que maltrata a los pasajeros, y va a tal velocidad, que piensa que su colectivo es un auto de carreras o algo así.

Y no olvidemos mencionar, entre los castigos diarios, a la gente que contribuye con la desgracia con sus criaturas llorando, las interminables bolsas que sube la gente, los gritos, el mal olor y el calor, y el grito desaforado de la señora que quiere bajar sus bultos “Epytá chofeeeer!”, que son simples indicios de que nuestra civilización, en vez de avanzar, se mantiene retrógrada e ignorante.

Bueno, en parte ciertos aspectos no es culpa de todos, no, es que la economía del paraguayo simplemente no da para más, no alcanza para viajar cómodamente en un taxi o comprarse un vehículo propio. Muchos, viendo esa necesidad, compran motocicletas, por la economía y rapidez que ofrece.

También, no podría faltar el precio. El transporte público se volvió caro, convirtiéndolo en un artículo de lujo que inclusive llega a golpear las arcas de nuestra economía. Caro, incómodo, sucio, peligroso, son algunos adjetivos válidos con los cuales podemos calificar el servicio de transporte público.

Aquí, empujando un colectivo descompuesto.

Aquí, empujando un colectivo.

Como verán en la imagen, esto es algo que se repite todos los días, en distintos puntos de la ciudad. Colectivos que se caen a pedazos, que pierden las ruedas, o peor, que pierden la dirección y se estrellan por ahí, son prácticamente sucesos que ya nos parecen “normales” inclusve.

Dada la alta peligrosidad de este servicio, nosotros como ciudadanos, qué podemos hacer? Uno llega cansado del trabajo, y seguir sufriendo esto, ya es inhumano. Pienso que todo pasa por la economía que se maneja en el país, somos un país rico en todo sentido, y la pregunta es: por qué seguimos así? Por qué no avanzamos? Será que es culpa nuestra, de la ciudadanía, del gobierno, o de quién? O es un fracaso conjunto?

Si alguno sabe la respuesta, espero que lo comenten aquí, porque mientras tanto, ésta es nuestra triste realidad.